Diez mil almas vibraron en el final de la Marcha por la Paz
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Diez mil almas vibraron en el final de la Marcha por la Paz
Bajo el lema “Paz, fuerza y alegría” culminó en Punta de Vacas la movilización que dio la vuelta al mundo a partir del 2 de octubre. “Hemos visto mucho sufrimiento, pero salimos fortalecidos”.
Cecilia Amadeo
Unas diez mil personas participaron ayer en el cierre de la Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia realizado en el Parque de Estudios y Reflexión de Punta de Vacas. Al grito de “Paz, fuerza y alegría” miles de almas recibieron al equipo base internacional que recorrió durante tres meses más de 400 ciudades d e 93 países en todos los continentes.
“¡Amigos! ¡Aquí estamos! ¡Llegamos después de dar la vuelta al mundo!” fueron las primeras palabras pronunciadas por Rafael de la Rubia, coordinador internacional de la propuesta y primero de los oradores, lo cual generó una gran ovación seguida del clásico saludo del movimiento humanista: “Paz, fuerza y alegría”.
Antes de dar su discurso oficial, De la Rubia entregó a un representante de Alcaldes por la Paz (una entidad que reúne a unos 3.400 intendentes de todo el mundo en favor del desarme nuclear) y a otro de Parlamentarios por el Desarme Nuclear una antorcha encendida en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki para que la lleven en mayo próximo a Estados Unidos a la Conferencia por el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.
“Llevaremos esta antorcha a Nueva York. Nos comprometemos ante ustedes y ante esta Cordillera de los Andes a llevar nuestro mensaje de paz”, dijeron los elegidos.
Luego, el coordinador dirigió su discurso a la multitud. “La primera Marcha Mundial por la Paz ha sido posible. Cientos de miles de personas, más de tres mil organizaciones, y cerca de cien personas integraron el equipo base internacional en su recorrido por el mundo. No es fácil sintetizar lo ocurrido. Miles d e eventos por la paz realizados, reuniones en la ONU, la OEA, con premios Nobel, presidentes y presidentas, parlamentarios, alcaldes y gente maravillosa presenció esta marcha, la mayor manifestación contra la violencia y a favor de la paz de la historia, y la primera a escala planetaria. Gracias a ustedes y al Movimiento Humanista, gracias a Silo por su apoyo e inspiración”, dijo el coordinador.
Y agregó: “Hemos visto gentes sin casas por tifones, familias rotas por la guerra, miles de monumentos a muertos por conflictos bélicos, fronteras conflictivas. Pero este sufrimiento nos ha fortalecido y le ha dado sentido a esta marcha. También hemos visto a activistas, militantes de la paz y miles de personas, hombres y mujeres comunes que viven en países sin ejércitos y que nos contaron que nunca se han sentido tan seguros como cuando decidieron declararle la paz al resto de los países”.
Cuando De la Rubia recordó que América Latina es al única zona sin armamento nuclear y que “Evo Morales (presidente de Bolivia) ha renunciado a la guerra”, surgió el primer gran aplauso de la jornada, seguido de un grito de “Evo… Evo”.
Los oradores se sucedieron con cierta lentitud, algo que no molestó a los miles de concurrentes, ávidos por sus palabras.
Unirse ante tanta violencia es la clave
Desde el 31 de diciembre, los participantes se fueron acercando al parque de Punta de Vacas. Ya el viernes por la tarde había unas 5 mil personas y el resto arribó ayer desde Mendoza y Chile.
Durante todo el día hombres y mujeres de todas las edades y de las mas diversas nacionalidades, credos y razas acamparon en el parque, compartiendo músicas y danzas típicas de distintas regiones del
mundo, desde sikuris bolivianos hasta percusionistas senegaleses. El espíritu que los reunió fue el mismo: un mundo sin violencia es posible.
“A nosotros por ahí no nos toca porque no tenemos guerras ni armas nucleares, pero sí vivimos a diario en un contexto de violencia. Por eso tenemos que unirnos”, dijo Alicia, una activista cordobesa de 28 años, que viajó especialmente para participar en el cierre.
Idéntico fue el mensaje de Guillermo de la marcha por Argentina en la conferencia de prensa brindada antes del cierre (ver pagina 5).
Decenas de expresiones artísticas se conjugaron en los cerros mendocinos, como una improvisada muestra de artistas plásticos que a falta de atrile s literalmente enterraron sus obras.
Con todas las villas cordilleranas, desde Polvaredas hasta Potrerillos, colmadas en su capacidad, las actividades de reflexión continuarán varios días mas, al menos hasta el 8 de enero. Pero sin lugar a dudas Punta de Vacas fue ayer, al menos por unas horas, la ciudad mas cosmopolita de la Argentina.


